El agente de los Mossos d’Esquadra que fue sancionado con tres meses sin sueldo y el traslado forzoso a otra comisaría por usar el español, ha presentado una denuncia en los juzgados por un supuesto delito de coacciones, otro contra el derecho de los trabajadores y otro contra la integridad moral.
Según ha informado este martes Diari de Girona, el mosso, Alberto P.S., ha denunciado a un sargento, una cabo y el jefe de división de asuntos internos, por querer hacerle acatar una sanción disciplinaria antes de que se firme.
La sanción, tres meses de suspensión de empleo y sueldo y el traslado forzoso de una comisaría en Gerona a otra en Granollers, fue impuesta recientemente al agente por utilizar el castellano al redactar algunas de las diligencias e informes.
Dicha sanción ha sido recurrida y está pendiente de que el consejero de Interior, Joan Saura, se pronuncie al respecto. Sin embargo el mosso ha denunciado que asuntos internos está instando al agente a cumplir la sanción hasta el punto que, la vigilia de Navidad, dos mossos se presentaron en el domicilio familiar de este para pedirle la placa y el arma reglamentaria
El mosso sancionado ha alegado que este mes ya no le han ingresado la nómina, a pesar de que el recurso todavía no se ha resuelto.
La Voz de Barcelona